Las soft skills que la crisis ha sacado a relucir

Las “soft skills” que esta crisis ha permitido relucir son valiosas y deben evolucionar a beneficio de la humanidad

¿Nos hemos adaptado o hemos crecido realmente? La emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 no solo ha devastado familias ni afectado a las instituciones más sólidas de las naciones más poderosas, sino que ha puesto a prueba nuestras capacidades como individuos y colectivos. 4,400 millones de personas en más de 180 países se vieron confinadas en sus hogares, alterando por completo la forma en que trabajamos, interactuamos y vivimos.

Por: Sara Maldonado

Gran parte de la actividad económica se vio paralizada, pero en medio de esta crisis, muchas personas que se han mostrado atentas al aprendizaje de cada desafío de la vida han desarrollado nuevas habilidades. Este es el momento ideal para reflexionar sobre qué habilidades hemos aprendido y cómo podemos aprovecharlas para mejorar como individuos y como sociedad.

El aislamiento social es el antídoto más viable para hacer frente al coronavirus. Si bien debemos seguir las medidas de seguridad que cada gobierno ha implementado, también es fundamental abrir el diálogo con nuestro entorno de trabajo y con nosotros mismos, para aprovechar al máximo las lecciones que esta crisis nos ha enseñado.


Desarrolla tus “soft skills”

Las habilidades blandas (soft skills) han cobrado una importancia crítica durante esta crisis. Son estas habilidades las que nos permiten adaptarnos, resolver problemas, y mantenernos conectados, incluso cuando no estamos físicamente juntos. Aquí algunas de las habilidades clave que debemos potenciar:

  1. La fuerza de la comunicación: La capacidad de transmitir ideas de forma clara y precisa se ha vuelto más crucial que nunca. El trabajo remoto y las videollamadas hacen que la comunicación eficaz sea esencial.
  2. Trabajo en equipo: A pesar de la distancia física, los equipos siguen siendo el núcleo de cualquier organización. La colaboración efectiva es indispensable para lograr resultados.
  3. Resolución de conflictos: El estrés y la incertidumbre pueden generar tensiones, por lo que contar con habilidades para manejar y resolver conflictos de manera constructiva es fundamental.
  4. Capacidad para gestionar con excelentes resultados: En tiempos de incertidumbre, la gestión eficiente de proyectos y tareas es clave para mantener la productividad.
  5. Flexibilidad y apertura al aprendizaje: El cambio constante es una realidad en estos tiempos, y estar dispuesto a aprender y adaptarse es una habilidad invaluable.
  6. Motivación para poner en marcha nuevas habilidades: La capacidad de mantener la motivación personal y profesional es crucial para la reinvención en momentos difíciles.
  7. Disposición para trabajar de forma independiente: Aunque el trabajo en equipo sigue siendo importante, la autonomía también es una habilidad vital para el trabajo remoto.
  8. Capacidad de síntesis: En tiempos de sobrecarga de información, la capacidad de sintetizar y priorizar tareas es una habilidad invaluable.
  9. Adaptación al cambio: La habilidad de adaptarse a situaciones nuevas y cambiantes es uno de los aspectos más esenciales de esta crisis.
  10. Inteligencia emocional: La capacidad de gestionar nuestras emociones y las de los demás es crucial para mantener un ambiente de trabajo saludable.
  11. Empatía: Ponerse en el lugar de los demás, entender sus necesidades y preocupaciones, es más importante que nunca.
  12. Liderazgo: Incluso en tiempos de crisis, la capacidad de liderar con visión y empatía es una habilidad indispensable.

¿Cómo están haciendo frente y potenciando estas soft skills en las organizaciones?

Las organizaciones han tenido que adaptarse rápidamente a los nuevos desafíos y muchos están reforzando las habilidades blandas dentro de su cultura laboral. La comunicación clara y eficiente, por ejemplo, se ha convertido en una prioridad.

Alba Subires, facility manager con 90 personas a su cargo, comenta: “El número de llamadas y correos se ha multiplicado. Mis emails ahora son más escuetos y operativos. A diferencia de antes, trato de abordar todos los temas en un solo mensaje, para no hacer una llamada o un correo cada vez que surja una eventualidad”. La habilidad para ser conciso y directo se ha vuelto fundamental.

Max Iglesias, director de arte, agrega: “Con el paso de las semanas, todos vamos aprendiendo a ser más concisos durante las videoconferencias. Nos hemos dado cuenta de que el tiempo es limitado y debemos ser más claros en nuestras comunicaciones”.


El futuro del trabajo: la importancia de las soft skills

En la “nueva normalidad”, no bastará con mostrar un currículum impresionante lleno de habilidades técnicas o hard skills. Según un artículo de Forbes México, las empresas esperan que los colaboradores no solo tengan conocimientos específicos de su área, sino que también sean capaces de resolver problemas en equipo, aprender de sus errores y adaptarse rápidamente a los cambios.

Las empresas están buscando personas empáticas, con habilidades para la gestión de equipos, creativas, y capaces de ofrecer soluciones innovadoras. Estos empleados no solo atenderán mejor a los clientes, sino que también ayudarán a las empresas a navegar en tiempos de incertidumbre.

Un informe de iCIMS Hiring Insights revela que el 94% de los profesionales de reclutamiento creen que un empleado con buenas soft skills tiene más oportunidades de desarrollar su liderazgo, comparado con alguien que tenga más experiencia pero carezca de habilidades sociales.


Conclusión: las soft skills, el verdadero valor del futuro

La crisis global del COVID-19 ha sido un catalizador para el crecimiento y desarrollo de habilidades blandas. Mientras las hard skills seguirán siendo esenciales, las soft skills han demostrado ser las más valiosas en este entorno cambiante y desafiante.

Ahora es el momento de reflexionar sobre nuestras propias habilidades y cómo podemos seguir evolucionando para contribuir al bienestar de la humanidad. Esta crisis nos ha mostrado que, además de la adaptabilidad, el liderazgo, la empatía y la comunicación clara, son las que realmente nos permitirán salir adelante como individuos y como sociedad.